Los inoculantes bacterianos, clave para la calidad y conservación del forraje

Raquel Cortesao, Responsable de Nutrición Animal en Corteva Agriscience para España y Portugal

El uso de inoculantes y enzimas para ensilado se remonta a principios del siglo XIX en Alemania donde se comienzan a utilizar diferentes bacterias lácticas para conservar el alimento fermentado destinado al ganado, gracias a la bacteria Lactobacillus buchneri, hoy ampliamente utilizada por la industria del ensilado como base para sus productos, tanto en USA como en Europa, los dos principales mercados mundiales.

El incremento sostenido, con tendencia a la estabilización en los últimos años, del número de cabezas de ganado, paralelo al del consumo mundial de sus productos derivados, unido al recorrido ascendente de los precios de los productos necesarios para su alimentación, han generado un contexto favorable para la expansión del uso de inoculantes, sobre todo los indicados para maíz, de largo los más utilizados.

Cómo conseguir la estabilidad del silo en tan sólo una semana

Corteva AgriscienceTM, a través de su marca de semillas Pioneer®, cuenta desde hace años con una de las gamas más completas de inoculantes bacterianos del mercado. Con productos específicos para cada cultivo, los inoculantes Pioneer son una garantía de éxito en la conservación del forraje y el mantenimiento de sus cualidades nutritivas y organolépticas. De ello depende la palatabilidad del alimento para el ganado y el volumen de su consumo, que redundará a su vez en un mayor volumen de producción de leche y carne.

Y si por algo destaca la gama de inoculantes de Corteva es por el hecho de ser bacterianos y no químicos. Son bacterias de cepas específicas (y por lo tanto seres vivos) desarrolladas y patentadas por Pioneer las encargadas de reducir el incremento de temperatura del silo una vez abierto y expuesto al aire. En segundo lugar, la calidad de estas bacterias es superior frente a otras opciones del mismo tipo, lo que garantiza un mejor comportamiento del que resulta un forraje de mayor calidad.

Esta calidad de la gama de inoculantes Pioneer® se ha visto reconocida recientemente con la certificación para su uso en agricultura ecológica, lo que posibilita un nuevo horizonte a los ganaderos que se decantan por este modo de producción.

Esta certificación aplica a los 11 productos que componen la gama de inoculantes para el ensilado de Corteva, incluida la nueva generación con Tecnología de Estabilidad Aeróbica Rapid React que está revolucionando el mercado gracias a una nueva tecnología, también basada en la acción de bacterias L. buchneri específicas, que permite la conservación y apertura del silo tras sólo 7 días desde su cierre, frente a los 60 días de los productos conocidos hasta ahora. Y es que alcanzar la estabilidad del silo en sólo una semana, representa una ventaja fundamental no solo porque permite acceder al alimento más valioso de la explotación en un tiempo récord y reducir costes derivados de una alimentación supletoria de inferior capacidad nutritiva y mayor precio, sino porque en el contexto actual de cambio climático, es cada vez más difícil determinar cuándo vamos a poder cosechar y por lo tanto planificar el ensilado y la alimentación del ganado. En tales circunstancias, saber que en solo siete días podemos tener listo para el consumo un silo de maíz puede representar una diferencia clave.

Además, esta nueva generación de inoculantes asegura contar con un frente de silo permanentemente fresco, al tiempo que prolonga la vida útil de este. En este sentido, podemos decir que la tecnología Rapid React, permite obtener más de cada tonelada de forraje debido a:

  • Aumenta la eficiencia de fermentación
  • Minimiza las pérdidas de materia seca
  • Reduce el deterioro en los extremos y laterales de los silos, así como el calentamiento de frente y comedero
  • Produce un alimento con una consistente palatabilidad

Consulte a su Asesor Agronómico Pioneer y ¡únase a la nueva generación Rapid React! Para más información inoculantes Pioneer® aquí.