Control del pulgón en colza

Elena Catalina, Category Marketing Manager, división de Semillas-Oleginosas
Elena Catalina, Category Marketing Manager, división de Semillas-Oleaginosas

El cultivo de colza avanza, los campos empiezan a teñirse con sus flores amarillas y, con ello, debemos asegurarnos de que este esté en perfectas condiciones para que la planta exprese su máximo potencial y desarrolle el mayor número de silicuas y granos dentro de ellas.

Es el momento de prestar atención a las diferentes plagas que podemos encontrarnos. Entre los insectos que más se pueden sentir atraídos por su brillante flor, nos encontramos a los meliquetes, los conchudos y los pulgones.

En concreto, las poblaciones de pulgón tienen un crecimiento exponencial y pueden llegar a desarrollar muchas generaciones en un corto periodo de tiempo. En estimaciones emitidas por el servicio agronómico de la Cooperativa ACOR, señalan que un no control del pulgón en la colza puede reducir la producción hasta en un 40%. En este caso, nos centraremos en cómo identificarlos y controlarlos para minimizar su impacto.

Dentro de todos los géneros que engloban a los pulgones, al que vamos a prestar más atención es al Brevicorryne brassicae L. El adulto es globoso, gris verdoso y mide de 1,5 a 2,2 mm de largo. Recubierto de una secreción cerosa y con un aspecto harinoso, lo encontraremos en tallos y yemas florales.

Los principales daños que provocan son abarquillamiento de las hojas, tallos retorcidos, aborto de las flores y asurado del grano. Y, ¿qué podemos hacer para combatir a este enemigo?

Desde el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACYL) señalan que es conveniente aplicar medidas preventivas como la eliminación de las malas hierbas de la parcela, en especial las crucíferas, enterrar restos de cultivo y rebrotes, rotar los cultivos y sembrar pronto, así como moderar el aporte de nitrógeno.

Expertos en el control del pulgón

Desde el servicio agronómico de nuestra división de semillas Pioneer®, como expertos en plagas en el cultivo de la colza, recomendamos visitar los campos desde que empieza la floración y colocar trampas amarillas para detectar la llegada de alados y así, favorecer los enemigos naturales del pulgón. Está demostrado que la proximidad de alfalfa o trébol, por ejemplo, aumenta la presencia de uno de sus mayores depredadores: la mariquita (Coccinella septempunctata L.). Por otro lado, el uso de bledo, cenizo y cadillo en los bordes de las hojas aumentan también el número de depredadores.

En el caso de que detectemos dos colonias por metro cuadrado es conveniente tratar dicho campo. Una buena solución puede ser tratar los bordes de la parcela y no pisar el cultivo ya que, como un gran número de plagas, éstas avanzarán desde la lindera del campo al interior. No hay que olvidar que, si se observa abundancia de depredadores o de pulgones parasitados, no es necesario tratar.

Llegado el momento, contacta con tu asesor agronómico Pioneer® que te ayudará con la gestión de esta plaga.

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