Cómo hacer frente a la Tuta absoluta, un gran enemigo para el tomate

España es uno de los países hortofrutícolas más importantes a nivel mundial y donde el tomate representa uno de nuestros cultivos clave, siendo las principales zonas productoras Almería, Granada, Málaga y Murcia. Y es que la temporada pasada España exportó más de 767 millones de kg. de tomate, según datos de Estacom.

Salvador Salvatierra, Customer Technology Specialist, Crop Protection

Un cultivo que se encuentra permanentemente amenazado por la polilla que lleva su nombre, la polilla del tomate (Tuta absoluta). Se trata de un microlepidóptero perteneciente a la familia Gelechiidae, que llegó a la Península alrededor del año 2006, y desde entonces expertos en sanidad vegetal de todo el mundo trabajan para controlar su expansión y desarrollar estrategias de manejo más eficaces. Dada su gran dispersión, esta especie la podemos encontrar hoy en cualquier lugar de nuestro país, por recóndito que nos pueda parecer.

Sus efectos son sobradamente conocidos por los agricultores, tanto en hojas, como en tallos y frutos, siendo totalmente determinante su detección lo más precoz posible para evitar el deterioro del cultivo, por la propia plaga o incluso por hongos que se desarrollen sobre las lesiones ocasionadas.

Desde su llegada a nuestro país los productores de tomate han trabajado notablemente para conocer bien la plaga y utilizar ese conocimiento en su control. Con el tiempo se fueron conociendo y desarrollando productos eficaces, que nos permitieron relajar nuestras estrategias, pero si esta especie tiene una característica destacable es su capacidad de adaptación y de generar resistencias a los productos fitosanitarios. De ahí la importancia de recordar, de vez en cuando, algo de su biología para optimizar cualquier herramienta de las que podemos utilizar para su control.

Y en este sentido, es importante analizar su ciclo de vida, ya que su capacidad de desarrollo hace prioritario que cualquier estrategia empiece por el conocimiento de la plaga.

 

En esta podemos observar que:

  • Es capaz de desarrollar una generación completa en un mes, pudiendo darse hasta 10-12 generaciones al año en las zonas más cálidas de la Península ibérica.
  • No entra en diapausa, por lo que en invierno alarga su ciclo de vida, teniendo un desarrollo más lento, pero no se detiene.
  • Cada mariposa es capaz de poner unos 250-260 huevos, lo que le confiere una tasa reproductiva impresionante.
  • Es capaz de pasar por sus 4 estadios larvarios en menos de 2 semanas.

Aunque Tuta absoluta es una especie de sobra conocida por los agricultores, describiendo brevemente cada estadio, tendríamos:

  • Huevos: son cilíndricos, de unos 0.4 mm de longitud y 0.2 mm de ancho, cuyo color irá desde blanco cremoso cuando están recién puestos a marrón cuando están a punto de eclosionar.
  • Larvas: su tamaño es de 1.6mm en su primer estadio y tiene un color blanco, llegando a medir 7.7mm en L4 y pasando de un color verde en L2, a un verde intenso en L3 y a tener una llamativa mancha dorsal rojiza en L4.
  • Pupa: mide unos 4-5mm de longitud y un diámetro de algo más de 1 mm, pasando de un color verde en su inicio a un color marrón cuando va a emerger la mariposa. Pupará en los pliegues de hojas y frutos o en el suelo.
  • Adulto: es una mariposa color café con escamas grises, de unos 7-8 mm de longitud y una envergadura alar de 10-12mm.

Herramientas de control y anti-resistencias

Para un correcto control de esta plaga es vital el conocimiento de su biología y hábitos de vida, para detectarla lo antes posible. Posteriormente tendremos que plantear una estrategia integrando todas las variables posibles: hermeticidad del invernadero (en su caso), selección de variedades menos sensibles (si es posible), limpieza de malas hierbas que actúen como reservorios, monitoreos, utilización de fauna auxiliar, confusión sexual, tratamientos químicos, deshojado de las partes afectadas, etc.

Para hacer frente a este tipo de plagas, en Corteva, disponemos de tres productos de referencia para el control de esta polilla:

Spintor 480 SC®: Insecticida biológico altamente eficaz en control de trips (Frankliniella occidentalis), orugas de lepidópteros (Helicoverpa armigera, Spodoptera exigua, Spodoptera littoralis, Chrysodeixis chalcites y otras), dípteros como Lyriomiza, coleópteros, etc.

Xtreem®: Insecticida biológico específico que actúa por ingestión sobre larvas de lepidópteros en variados cultivos, como es el caso de las orugas en tomate.

Exalt:®: Nuevo insecticida, perteneciente al grupo de los spinosines, a base de spinetoram, principio activo derivado de la fermentación de la bacteria Saccharopolyspora spinosa. Actúa por contacto e ingestión y tiene acción translaminar.

Y como con cualquier plaga es muy importante el momento de las intervenciones de cualquier tipo, y en el caso de tuta, como es habitual en lepidópteros, los tratamientos realizados en el momento de la eclosión de los huevos y en los primeros días de vida de las larvas serán los de mayor eficacia, de ahí la gran importancia de su monitoreo.

Por tanto, es de vital importancia el uso de todas las herramientas posibles y la rotación de materias activas para evitar la aparición de resistencias a los productos fitosanitarios.